martes, 24 de abril de 2018

De barro en tus manos

Yo no soy un buen tipo para que te voy a engañar.T e dije en el asiento delantero de mi viejo Chevrolet, mientras la lluvia se deslizaba  suave el parabrisas.

No soy un buen tipo te dije, que manera de venderme era esa, tú te sorprendiste.
No quería empezar engañándote, vender quien no soy con embuste

No soy un santo, alguien que en esto del amor ha punteado y le han puteado. Alguien con cuentas pendientes con el karma, con antecedentes inmorales, en busca y captura por la justicia "divina"

Vivo o muerto me buscaron por tantos delitos capitales cometidos
Ira, pereza, soberbia..
De avaricia no puedo presumir, de envidia carezco. En cuanto a la lujuria y la gula no son pecados siempre que sean en buena compañía con un espumoso.

No soy un buen partido si quiera, de esos a los que le da igual un sea "b" a una "v" al que no le importa la "h" por que igual es muda, que más dará preposición y vervo mientras se parezca a lo que suena.

No había muchas luces en mí, quizás algún destello aislado al que Le daba pereza seguir brillando.

Así acabé de charco en charco, empapado por el fracaso, rascando tu puerta, sin pedigrí y vagabundo.

Sin condiciones, sin nada más que el momento, sin poner nombre a nuestro estado, sin pautas, sin guión, sólo siguiendo los instintos, dejando la mente al desnudo

Así fue como poco a poco me fui derritiendo como arcilla con tu calor, entre tu tes manos, moldeándome, entre caricias, conversaciones, besos abrazos, proyectos, todo eso sin condiciones, sin fechas, solo por que sí, por que así eres tú.

¿Que debiste ver? Creyendo  en aquel desconocido cuando nadie lo había hecho
Le salvastes de él mismo, poniendo orden en su caos,  barriendo sus dudas, amontonando sus sueños abriendo espacio a otros nuevos. Haciendo que ni siquiera yo le reconozca aquel tipo



Y esta es la historia de la Bella, que al final enamoró a la Bestia, que casi diez años y dos cachorros después,siguen escribiendo páginas en este cuento.


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