lunes, 30 de abril de 2018

Amor sano

No quiero un juntos pasar siempre
Hasta que la muerte nos separe
Un te quiero hasta el infinito
Forzando situaciones más allá del sentimiento.

Quiero que solo estés hasta que te artes
Hasta que de mis besos te empaches
Por que nadie cortará tus alas por una  firma sobre un papel.

Quiero que tú sigas siendo tú
Yo seguir siendo yo y no ser tú por mí
Ni yo por ti.
Solo seamos tú y yo, juntos, disfrutando de un nosotros.

Tú igual que yo, yo igual que tú.
nada más que amor sano
en el que los dos mordemos
la manzana y el fruto compartimos

Hasta que te artes, hasta que te deje de gustar.
no iré detrás de ti, no te enviaré flores para que vuelvas
Si llega el fin llega el fin, si me dices no entenderé que es un no.
Tú serás tú, sola o con otro
Yo seguiré siendo yo, solo o con otra.

No te perseguiré, no te enviaré mensajes de madrugada pidiendo que vuelvas
No me obsesionaré ni haré que tengas miedo.

Si se acabó se acabó

Sin rencores, por ahora, sigamos disfrutando.
siendo nosotros sin que nuestra esencia cambie.

martes, 24 de abril de 2018

De barro en tus manos

Yo no soy un buen tipo para que te voy a engañar.T e dije en el asiento delantero de mi viejo Chevrolet, mientras la lluvia se deslizaba  suave el parabrisas.

No soy un buen tipo te dije, que manera de venderme era esa, tú te sorprendiste.
No quería empezar engañándote, vender quien no soy con embuste

No soy un santo, alguien que en esto del amor ha punteado y le han puteado. Alguien con cuentas pendientes con el karma, con antecedentes inmorales, en busca y captura por la justicia "divina"

Vivo o muerto me buscaron por tantos delitos capitales cometidos
Ira, pereza, soberbia..
De avaricia no puedo presumir, de envidia carezco. En cuanto a la lujuria y la gula no son pecados siempre que sean en buena compañía con un espumoso.

No soy un buen partido si quiera, de esos a los que le da igual un sea "b" a una "v" al que no le importa la "h" por que igual es muda, que más dará preposición y vervo mientras se parezca a lo que suena.

No había muchas luces en mí, quizás algún destello aislado al que Le daba pereza seguir brillando.

Así acabé de charco en charco, empapado por el fracaso, rascando tu puerta, sin pedigrí y vagabundo.

Sin condiciones, sin nada más que el momento, sin poner nombre a nuestro estado, sin pautas, sin guión, sólo siguiendo los instintos, dejando la mente al desnudo

Así fue como poco a poco me fui derritiendo como arcilla con tu calor, entre tu tes manos, moldeándome, entre caricias, conversaciones, besos abrazos, proyectos, todo eso sin condiciones, sin fechas, solo por que sí, por que así eres tú.

¿Que debiste ver? Creyendo  en aquel desconocido cuando nadie lo había hecho
Le salvastes de él mismo, poniendo orden en su caos,  barriendo sus dudas, amontonando sus sueños abriendo espacio a otros nuevos. Haciendo que ni siquiera yo le reconozca aquel tipo



Y esta es la historia de la Bella, que al final enamoró a la Bestia, que casi diez años y dos cachorros después,siguen escribiendo páginas en este cuento.


viernes, 13 de abril de 2018

Pasión y razón

La pasión y la razón quedaron para tomar un café, en un terreno neutral donde metafísica y realidad se mezclaban allá en el mundo de los sueños.
La razón no entendía la ingenua pasión, capaz de amar y odiar a la par con intensidad.
La pasión detestaba la frialdad de la razón, calculadora, exacta, tratando de buscar claridad en un universo lleno de perturbaciones.

Pero a pesar de sus diferencias, pasión se dejó llevar por razón, y razón dejó fluir a su sin razón, el uno del otro encontro lo que no encontraban en si mismos.

Razón se entregó a los sentidos, a los placeres desmedidos sin importar ni la causa ni la consecuencia.

Pasión se dejó controlar por razón, a aquellas caricias calculadas, a esos besos que buscaban el plano y el milímetro del punto g de los labios que hacen entregarse al momento calculado.

Aquel café donde los conceptos enfrentados se fusionaron en una charla que duró durante horas, cambió la percepción de los dos para siempre, por que no hay nada más erótico que dos antónimos haciendo tambalear los axiomas de su existencia.
Que más dará si fuera polvo de un día o un hasta la muerte nos separe, cuando la pasión puede más que la razón.
Más cuando la razón se da cuenta que ha puede haber más pasión entre dos desconocidos a los que no les dio tiempo a decirse adiós que en dos que dieron en sí quiero y que sin pasión hasta que la muerte les separó siguieron siendo aquellos desconocidos que un día decidieron tomar un café.

Pero pasión y razón o quedaron solo aquella noche, dicidieron repetir y repetir la cita en la cafetería en frente del motel  que tengo en algún rincón de mi cabeza. Recordándome así la necesidad de mantener en mi vida a la razón y a la pasión